Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Abuelos

Dos Burritos

Imagen
Estábamos sentados mirando a través de la cerca que colindaba con las plantaciones de trigo, Humberto y yo. Mientras comíamos nuestra avena, recorríamos con la vista lo bello del sembradío, el que en varias ocasiones nos provocaba hambre. Es que era de por si un escenario apetitoso, sin duda. A veces imaginaba, mientras comía, lo interesante que era ser humano. No se que pensaba Humberto ya que la verdad, nunca aprendí a leer la mente, además siempre he pensado que tiene la cabeza hueca por lo que no me interesa. Que interesante poder ser dueño de todo esto, de poder disfrutar de cada uno de los rincones de este tranquilo espacio, de poder moverte con facilidad por todo el lugar y dirigir el ritmo de tu vida sin preocupación y sin depender de nadie y mucho menos darle cuentas a nadie. Es maravilloso ser humano. - sabes, no me gustaría ser humano - ¿Quién lo hubiese creído? Cuando expresó ese comentario casi se me cayó la comida que masticaba. - ¿por que lo dices Humberto?- -...

Despedida

Imagen
Morir de noche, bajo el manto oscuro de una sombra. Vivir tras la penumbra de la señora muerte. La que siguió, hasta que lo consiguió Vivir en el día, soñar que un poco de sol golpeaba mi cara, en el amanecer de un nuevo momento junto ti. Vivir el segundo, el minuto, la hora, el día completo. Pues eso era lo único que nos quedaba. Después de todo mujer, ya estamos viejos, nuestros hijos con sus familias, solo estamos tu y yo. ¡¡Vivamos cada día que nos quede!! ¡¡Que importan las cuentas!! ¡¡Que importa la hipoteca!! disfrutemos de lo que nos queda, ya que mal que mal, no nos queda mucho aquí. Paseemos como cuando éramos jóvenes, por la placita que hay a dos cuadras de aquí, besémonos en el mismo lugar en donde fue nuestro primer beso. Cenemos en el café de la esquina ¡ese! El que tanto te gustaba. Pide tu capuchino, yo pido mi café corriente. ¡Ves que aun no olvido lo que te gusta! Ni tampoco olvido, que cada vez que lo pedías, te robaba un poquito y terminabas limpiándome el...