viernes, 23 de julio de 2010

Talento



Me pasee un par de horas en la exposición que se había puesto en el centro comercial. Siempre me han gustado las pinturas, las imágenes con conceptos ocultos en los que tú imaginación y lo que tu mente quiere que veas se hace presente o conceptos claros que se refriegan en tus narices, como paisajes; según yo.  
Yo también pintaba. En mis tiempos libres malgastaba parte de mis botes de óleo tratando de expresar mis pensamientos en lienzos que compraba al por mayor. Muchos de ellos se mantenían escondidos bajo mi cama para que en algún momento realmente me convenciesen. Una vez pintados, no se veían como lo que en mi mente visualizaba. No parecía tener talento.
¿Cuándo reconoces tener talento?
Las noches de los viernes eran sin duda mis días para salir a los pubs junto a mis amigos. Siempre envidiaba a aquellos que se sentaban en un banquito en los escenarios y eran capaces de cantar a viva voz, con una guitarra que los acompañaba o algún grupo de músicos que gustosos parecían tocar frente a un grupo de gente que eufórica aplaudía las capacidades vocales de aquel cantante y el sonoro retumbar de los instrumentos. Ellos, que solo tomaban un poco de agua (o alguna bebida alcoholica) mientras agradecían el gesto del público y se preparaban para una nueva canción.
Yo era cantante de ducha y mi familia siempre dijo que podía cantar en público, que incluso podría hasta ser un reconocido artista. Pero cuando me grababa a escondidas, mi desilusión crecía, no era como en mi cabeza se escuchaba y realmente no sabía que era lo que a mi familia le gustaba. No parecía tener talento.
¿Cuándo realmente valoras tu capacidad en algo? ¿Cuándo es tiempo de mostrarlo?
Era profesora de baile de una escuela. Miraba como las pequeñas cada día mostraban más gracia en sus movimientos. La danza es un arte con el cuerpo, es una expresión pictórica y vocal, en donde con el cuerpo pintas y habla de una historia sin necesidad de mover los labios. La belleza del cuerpo es muchas veces mal valorada y solo se toma para música y bailes mal logrados, poca dignidad de aquellos que solo mueven las caderas para interpretar técnicamente lo que parecía ser un “método de apareamiento”. El baile es para disfrutar buena música, no necesariamente siendo un estudiante de danza, o un bailarín profesional. Es donde tu alma y tu mente se unen para embellecer el cuerpo,  para gozar con cada nota musical la cinética de nuestro cuerpo.
El movimiento es parte de nuestra naturaleza, todo animal baila. Unos por necesidad otros por diversión, pero cada uno tiene un significado.
Pero el mundo ha perdido talento en esta área. Ya los jóvenes no respetan sus cuerpos y solo admiran a quien más trasero o senos ponga en cada movimiento. A quien más se deje tocar mientras se acercan.
¿Cómo saber quién tiene talento? ¿Qué es el talento?
Bajo conceptos externos es aquello que resalta de una persona. Aquello que hace la diferencia y que solo tu eres capaz de hacer. Nunca tu talento va a ser el mismo en relación a los demás, aunque muchos se orienten en la misma área.
Algunos son cantantes, de opera, música nacional, de rock, aquellos cantantes donde la mitad de la canción es solo gritos; pero ninguno tiene el mismo registro que otro. Nadie puede cantar idénticamente al otro. Es algo que solo a ti y nadie más que a ti puede identificar.
O Músicos, en donde con un instrumento son capaces de hablar, sin expresar vocal de sus labios. Llenan el ambiente de sonidos que te transportan a lugares inimaginables. Te hacen gozar aquellos minutos en donde cada nota musical entra por tus oídos y se graba en la memoria. Esa música que por si sola brilla y llena esos silencios indeseables en algún minuto. En la música y en el canto hay identidad que es codiciada, envidiada.
Otros pueden ser bailarines, pero no todos en la misma área.   Unos pueden ser bailarines de Ballet, otros son de danza, sea contemporánea, árabe etc. Bailarines de salsa. Miles, pero tú eres capaza de destacarte en una, la que llevas a su máxima expresión y con ella puedes demostrar todas tus capacidades y sobre todo tus fortalezas. Eres el gestor de su identidad.
Puedes ser pintor. Pero las pinturas son imágenes que solo el artista es capaz de interpretar completamente. Pinta con su propia psicología cada uno de los cuadros y nos muestra quien es por dentro. Por lo mismo, ninguna pintura es igual a la otra, ningún artista es igual a otro, ninguno toma sus pinceles y procede pensando lo mismo que los demás. Eso, es dejarlo a imaginación de quien osa mirar y criticar su obra, jugar un poco con nuestra creatividad y nos ayuda a fantasear con posibles conclusiones. Esto por si solo es Identidad pura.
El talento es una identidad, una critica personal, no la opinión del exterior. Es aquello que sabemos, muy en el fondo, a pesar de nuestras inseguridades y vergüenzas, que lo hacemos bien, más no siempre sabemos cuando mostrarlo. El miedo a la critica negativa, el miedo al rechazo o simplemente el miedo a la humillación pública nos retrae de mostrar lo que hacemos  y la posibilidad de mejorarlo. El talento se alimenta, no basta con solo tenerlo
El talento es un don, el que todos poseen expresado de distinta manera. Pero lamentablemente muchos lo dejan dormir, lo matan, suicidan aquellas valiosas capacidades y se vuelven asesinos de su propia identidad.
Y luego nos preguntamos el Porqué de la frustración

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