Comparo
Te comparo conmigo, destino Flotando entre los vacíos Gravitando por la cabeza De aquellos quienes no tienen cerebro Te comparo con las noches frívolas, perennes, Inanimadas; que se enjuta con los veranos apaciguados De nuestros encuentros Eres más que un remordimiento vivo en mis entrañas De todo cuanto escarbe de entre mi cuerpo No eres más que un pedazo del romance, Infortunado de este mundo actual. Eres solo parte del estereotipo Maldito e inmortal. Calosfríos sienten mis ganas De escucharte entre las montañas; Las luces de los faroles no alumbran mis recorridos Y mi noche se hace cada vez más negra, No hay estrellas que embellezcan el espacio. Gritar en la punta de los edificios no me tranquiliza, No me descansa, me agota aún más, Y entre distancias mido mis momentos Mis encuentros. No soy nada, o tal vez soy un todo Destruido y armado por piezas. Cuanta falta hacen aquellos besos que no se alcanzan Y que componen...