Soñando Sentado
Estaba sentado en su sillón predilecto, con la mano sobre aquel teléfono gris. De vez en cuando lo miraba de soslayo, como si esperase alguna llamada importante. Pero el no se inmutaba en sonar. Y es que la verdad de las cosas es, que era habitual que se sentara en el mismo lugar con la misma expresión en el rostro y con la misma mano en el mismo teléfono, dando la misma impresión de esperar alguna llamada. Ha estado así desde hace más de 7 años. Hace 7 años atrás, el era un hombre joven, de cuerpo bien agraciado, un buen trabajo y una vida plena junto a su familia. Era la envidia de todo aquel quien tuviese la oportunidad de intercambiar alguna palabra con él. Lo tenia todo; una casa bien amoblada, dos hijos perfectamente educados, una esposa que a pesar de sus cuarenta y tantos, se mantenía en total apogeo, un auto último modelo, una amante; bueno la verdad unas varias. De las que nadie supo nunca y ni su esposa llegó a sospechar. El era demasiado inteli...