Y pensar que esta es la cuarta vez que borro lo que escribo. Había empezado con una historia con burros ¿se dan cuenta? ¡¡¡Con burros!!! Deberán suponer el por qué decidí borrar lo que había comenzado. Es que la verdad no se me ocurría el por qué de dejar a un par de burritos, de personajes principales y hablando, para colmo. Es que mi idea no era hacer una fábula. Luego comencé una de un dialogo, entre dos personas, pero es tan obvio, siempre son dos personas las que hablan (ni modo que una hable sola, no quería hacer un personaje loco, o un monólogo o lo que sea). Además, necesitaba el tema en el que desarrollaran la conversación, el que precisamente no se me ocurrió. Luego, quedó la hoja en blanco ¿Y si no escribo nada? ¿si lo dejo para otro día? ¡No! ¡Recapacita! ¡Tienes algo que escribir! En fin, luego comencé con una de una pareja de amigas. Pero ya apenas iba en la segunda línea, me estresé. Es que las veía tan tontas, desde un principio me habían c...