miércoles, 23 de marzo de 2011

Acróstico

Te hubieras ido cuando te dije adiós, pero sigues estando aquí
Estas entre mis redes, entre mis manos, siendo parte de mí.

Aun así no comprendo la locura que provocas,
Maldito seas por tenerme entre tus manos,
Olvidándome de todo, y de todos.

Podría mentirte;
O quizás, hablarte con toda sinceridad,
Recurriendo a gestos, que jamás tendría con otro.

Y sin embargo

Puede que no diga nada,
Aunque a veces muera por gritarte y correr a tus brazos,
Rodearte y jamás soltarte;
Amarrarme a ti

Sonreírte hasta que las ganas se vuelvan deseos,
Inevitablemente deseos,
Encantándome con tu aroma,
Mirarte a los ojos,
Prender la única e incondicional sensación que requiero
Reiría enloquecida,
Entendiendo el amor, sobre tus hombros

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